Acerca del Artista
La agrupación Claroscuro constituye una pieza fundamental para comprender la avanzada del rock alternativo en Venezuela durante la década de los 90. La banda inició formalmente su trayectoria el 20 de febrero de 1992 con una presentación en el local Dark Hole de Caracas. Desde sus primeros años, el conjunto mantuvo una intensa actividad en plazas, universidades y teatros, logrando captar la atención de la crítica especializada y de las emisoras capitalinas tras la edición de su primer EP en 1993.
El ascenso de la banda estuvo marcado por hitos de gran relevancia en la escena nacional e internacional. En 1996, tuvieron la oportunidad de compartir tarima con los argentinos Soda Stereo en el Poliedro de Caracas, durante la gira "Comfort y música para volar". Un año después, en marzo de 1997, hicieron historia en la industria audiovisual del país cuando el videoclip de su tema "Mantarraya" se convirtió en la primera producción de una banda venezolana en entrar en rotación regular en la cadena internacional MTV. Este logro les abrió las puertas a escenarios extranjeros, destacando su participación en la tercera edición del Festival Rock al Parque en Bogotá, Colombia, junto a agrupaciones como Todos Tus Muertos y La Maldita Vecindad.
Durante el cierre de la década, Claroscuro consolidó su estatus como una de las agrupaciones más sólidas del país. En 1998 participaron en el ciclo Miércoles Insólitos en el Teatro Nacional y compartieron escenario con los mexicanos Molotov. Su solvencia técnica y profesionalismo les permitió presentarse nuevamente en el Poliedro de Caracas en 1999, esta vez como invitados de la artista canadiense Alanis Morissette, recibiendo elogios tanto del público como de los medios de comunicación por la madurez de su propuesta sonora.
A comienzos del nuevo milenio, la banda enfocó sus esfuerzos en la creación de su segundo álbum, titulado "Supereterodino", el cual contó con la producción de figuras insignes del rock nacional como Cayayo Troconis, Pablo Estacio y Sebastián Araujo. El disco fue lanzado oficialmente en junio de 2001 junto al sencillo "Miel", iniciando una serie de conciertos destacados junto a bandas como Aterciopelados y Genitallica. A través de su trayectoria, Claroscuro ha demostrado ser un proyecto capaz de equilibrar la experimentación técnica con una identidad melódica propia, asegurando su lugar en la historia contemporánea de la música venezolana.