Acerca del Artista
El Grupo Folclórico y Experimental Madera se fundó en el año 1977 en la parroquia San Agustín de Caracas, específicamente en el sector Marín. La agrupación surgió como un proyecto cultural orientado a la investigación y difusión de las manifestaciones tradicionales venezolanas, con un énfasis fundamental en la herencia afrodescendiente. Sus integrantes fundadores integraron en su propuesta elementos de música, danza y un profundo contenido social que buscaba reivindicar la cultura de los barrios caraqueños. En 1978, publicaron su primera producción titulada El Grupo Madera, bajo el sello Top Hits, trabajo que incluyó el sencillo "Compañeros", logrando una rápida difusión en las emisoras de radio nacionales gracias a su innovadora sonoridad.
La labor de la agrupación quedó registrada en el cortometraje El afinque de Marín (1979), lo que amplió la visibilidad del grupo fuera de los circuitos parroquiales y lo posicionó como un referente del movimiento cultural de la época. Hacia 1980, la banda preparaba su segundo álbum, titulado simplemente Madera, el cual se terminó de consolidar entre ese año y 1981. Sin embargo, el 15 de agosto de 1980, la trayectoria de la agrupación sufrió un quiebre histórico durante una gira por el estado Amazonas coordinada por el Consejo Nacional de la Cultura. Mientras navegaban por el río Orinoco, la embarcación en la que se trasladaban naufragó, cobrando la vida de once de sus integrantes, incluidos los hermanos Ricardo Quintero y Jesús "Chu" Quintero, junto a otros pilares como Juan Ramón Castro. Este suceso generó una profunda conmoción en Venezuela y marcó un antes y un después en la memoria colectiva del país.
A pesar de la magnitud de la tragedia, los sobrevivientes y nuevos músicos de San Agustín decidieron dar continuidad al proyecto para preservar el trabajo iniciado en Marín. En 1982, bajo esta nueva etapa, editaron el álbum Cantos del Pueblo, manteniendo la línea de investigación folclórica. Durante la década de los noventa, la agrupación continuó su labor discográfica con producciones como Madera para el Amor (1994), donde exploraron matices más melódicos y rítmicos sin abandonar la percusión afrovenezolana. Posteriormente, registraron el álbum Madera en Santiago de Cuba, una producción que documentó su intercambio cultural con la isla y su participación en diversos festivales internacionales de música caribeña.
Con más de cuatro décadas de labor, el Grupo Madera se mantiene como una institución cultural que ha sabido conservar la esencia de sus raíces. Su discografía documenta no solo la evolución de los ritmos de Barlovento y el Caribe en un contexto urbano, sino también la resiliencia de un movimiento que transformó un suceso doloroso en un legado de resistencia musical. Hoy en día, la agrupación sigue siendo un referente fundamental de la identidad afrovenezolana, manteniendo vigente la memoria de sus integrantes fallecidos a través de la ejecución del tambor, el canto tradicional y un compromiso ininterrumpido con la difusión de la herencia cultural del país.