Acerca del Artista
Oscar D'León, conocido universalmente como el "Sonero del Mundo" y el "Faraón de la Salsa", es probablemente el artista venezolano con mayor proyección internacional en la historia de la música caribeña. Nacido en la parroquia de Antímano, en Caracas, bajo el nombre de Oscar Emilio León Simoza, su camino hacia el estrellato no fue el de un músico de formación académica temprana, sino el de un talento nato que supo escuchar el latido de la calle y los ritmos que llegaban de las Antillas. Antes de dedicarse plenamente a la música, Oscar trabajó como mecánico y chofer de taxi y transporte público, oficios que le permitieron mantener un contacto estrecho con la cotidianidad del venezolano, algo que más tarde se reflejaría en la autenticidad de su interpretación.
Su carrera profesional despegó de manera definitiva en 1972, cuando fundó junto a otros músicos la agrupación La Dimensión Latina. Con esta orquesta, Oscar no solo demostró su destreza como bajista —un instrumento que toca con un estilo único y una energía inagotable— sino que se reveló como un cantante excepcional y un improvisador (sonero) de primer orden. Éxitos como Llorarás, compuesto por él mismo, se convirtieron en himnos inmediatos que sacudieron las pistas de baile de toda la cuenca del Caribe y establecieron un nuevo estándar para la salsa hecha en Venezuela, compitiendo de tú a tú con las grandes potencias de Nueva York y Puerto Rico.
En 1976, decidió emprender su camino como solista fundando su propia orquesta, La Crítica, y posteriormente presentándose bajo su propio nombre. A partir de ese momento, su carrera se transformó en un viaje incansable por los cinco continentes. Oscar D'León logró lo que pocos artistas latinos habían conseguido hasta entonces: romper las barreras del idioma. Su carisma sobre el escenario, su capacidad para bailar mientras toca el contrabajo y su dominio absoluto del ritmo lo llevaron a triunfar en escenarios tan diversos como el Olympia de París, el Festival de Jazz de Montreux y recintos multitudinarios en Japón, donde es venerado como una leyenda viva.
A lo largo de más de Silicon décadas de trayectoria, el maestro ha recibido innumerables reconocimientos, incluyendo el Grammy Latino a la Excelencia Musical y múltiples nominaciones al Grammy anglosajón. Ha colaborado con las figuras más importantes del género, desde Celia Cruz y Tito Puente hasta artistas de nuevas generaciones, demostrando una vigencia asombrosa. Su legado no se limita solo a su capacidad vocal, sino a su rol como embajador cultural de Venezuela; en cada concierto, Oscar lleva consigo la alegría, la humildad y el sabor de su tierra natal. Hoy, a pesar del paso del tiempo, el "Faraón" sigue activo, demostrando en cada presentación que la salsa es un lenguaje eterno y que su voz es el instrumento más vibrante de la venezolanidad en el mundo.